Mostrando entradas con la etiqueta beyoncé knowles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta beyoncé knowles. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de junio de 2009

OBSESIONADA

Director: Steve Shill
Intérpretes: Idrís Elba, Beyoncé Knowles, Ali Larter
Web: http://www.sonypicturesreleasing.es/sites/obsesionada/



Hay un subgénero que, incrédulos nosotros, considerábamos extinguido en los noventa: el "thriller" erótico-festivo. Sí, saben a qué me refiero; en diferente escala de calidad: "Atracción fatal", "Mujer blanca soltera busca", "La mano que mece la cuna" o, cambiando roles, "Falsa seducción". En 2002, con "Fanática", intuimos que podría revivir. Como el Drácula de "Los ritos satánicos de Drácula", rescatado del infierno por un culto demoníaco, el subgénero emerge con "Obsesionada".

Un aviso previo: si han visto el trailer, denla por bien disfrutada. Y a aquellos que se acerquen al cine, sin duda impulsados por la presencia del majísimo trío protagonista, les diría que han perdido el mismo tiempo de vida que yo. 108 minutos de situaciones sonrojantes (uno no se cree que haya llegado a número 1 de taquilla en USA) y de escenas con el "subidito" (dos, por hacer recuento de algo). Se lo aseguro: el espectáculo "camp" final de la Beyoncé y la Larter formará parte de algún programa humorístico.

sábado, 21 de febrero de 2009

CADILLAC RECORDS

Director: Darnell Martin
Intérpretes: Adrien Brody, Jeffrey Wright, Beyoncé Knowles
Web: http://www.cadillacrecordsmovie.com/

A mediados del siglo XX, en el desbordante crisol de la música norteamericana se cocinaron (o se redefinieron) el rock, el blues, el R&B, el soul, el gospel y el jazz gracias, en parte, a la mano de unos personajes deseosos de romper la banca: los padres fundadores de los grandes sellos discográficos. De orígenes humildes, estos hombres entendieron la música (y la búsqueda de nuevos talentos) como una oportunidad para conseguir mejores casas, mejores coches, mejores mujeres. Así, Ahmet Ertegun creó Atlantic Records y fichó a Ray Charles; Sam Phillips abrió Sun Records en Memphis y juntó a Elvis Presley, Roy Orbison, Johnny Cash, Carl Perkins y Jerry Lee Lewis; o Berry Gordy arrancó Tamla Records, luego Motown, al lado de The Miracles, Stevie Wonder o The Marvelettes. El estreno de esta semana pone en paralelo dos existencias: la del fundador de “Cadillac Records”, Leonard Chess (Adrien Brody), y la de uno de sus primeros “fichajes”, el bluesman Muddy Waters (Jeffrey Wright).

Darnell Martin, realizador curtido en la televisión (“Ley y orden”), opta por el camino de Taylor Hackford en “Ray” o Bill Condon en “Dreamgirls”: ofrecer una serie de estampas de vidas de “rock & roll” donde encajar canciones. Frente a las interpretaciones musicales, el filme no profundiza en las doloridas biografías de personajes tan fascinantes, tan esenciales como Muddy Waters, Etta James, Chuck Berry o Leonard Chess. Se atranca, por tanto, en una serie de esbozos (algunos artificiosos) para no iniciados. Al resto del público (espero que esto no suene a poco), sólo nos quedan las estupendas versiones de canciones míticas de Chess. Beyoncé entona “I’d rather go blind”, Jeffrey Wright ataca “Hoochie Coochie Man” o Mos Def estalla “Johnny B. Goode” y, mágicamente, nuestra visita al cine se justifica una y mil veces.