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domingo, 21 de junio de 2009

CORAZÓN DE TINTA

Director: Iain Softley
Intérpretes: Brendan Fraser, Paul Bettany, Helen Mirren
Web: http://www.inkheartmovie.com/



Antes de "Corazón de tinta", repasando en IMDB la filmografía de Iain Softley, uno se da cuenta que ninguna de sus películas le han decepcionado. Tampoco, cierto es, ninguna de ellas le ha entusiasmado: "Backbeat", "K-PAX", "Hackers"... Ahora toca la adaptación del best-seller infantil de Cornelia Funke y, a pesar de haber sufrido "Eragon" o "Las crónicas de Narnia", a uno le apetece el nuevo trabajo de Softley.

Y no lo duda el realizador inglés, casi sin dejar los créditos atrás, una voz en off comienza a estructurar el relato. “Mo” Folchart (Brendan Fraser) guarda un secreto a su hija: con tan sólo leerlos, es capaz de traer al mundo real a los personajes de los cuentos ¿El único problema? Que a la vez que ellos entran en la realidad, alguna persona es tragada por la ficción. Por eso, los dos protagonistas buscan una copia de "Corazón de tinta" en la que está atrapada su madre. Al igual que en bastantes ocasiones (demasiadas) nos asombramos de enormes producciones de fantasía que envuelven la nada, aquí molesta lo contrario: una baja producción que nos deja con planos cortos, escenarios limitados y poca monumentalidad. Pero Softley dispara bien sus balas: secundarios robustos (Bettany, Broadbent, Mirren), una historia muy correcta (incluso, en su liviandad, se permite jugar a la metaliteratura) y fantástica honestidad.

domingo, 21 de septiembre de 2008

CUATRO VIDAS

Director: Jieho Lee
Intérpretes: Kevin Bacon, Julie Delpy, Brendan Fraser
Web: http://www.theairibreathemovie.com/

“Cuatro vidas”, título lamentable al lado del original “El aire que respiro”, retoma la (últimamente) habitual estructura narrativa de varias historias deconstruidas en tiempos y espacios. A partir de un hombre sin futuro; de otro hombre que ve el futuro; y de dos personas que buscan un futuro, Jieho Lee escribe un guión con excesivas irregularidades. Tantas que, más que sobre una historia coherente en temáticas y tristezas, el texto de Lee da la impresión de pivotar en una serie de cortos enlazados a calzador. Así, uno de los “trucos” a los que se ve obligado el cineasta para dar consistencia a la unidad de la película, es la repetición de estructuras narrativas en cada uno de los cuentos (“flashback” infantil, núcleo de la acción, desenlace). El problema radica en que esta armazón no siempre se adecua a lo que quiere contar. Lo justificado en el episodio del, qué pena, pétreo Brendan Fraser (hablamos de la escena donde adquiere conciencia de su “don”), suena a broma tonta en los minutos de Sarah Michelle Gellar (¡ay, la muerte de su padre!).

Aunque, buceando en la filmografía de Jieho Lee, no seríamos justos si no admitiésemos su corta experiencia en tratar con el cine y, menos, al nivel en el que debuta (dirigiendo estrellas de clase “A”: García, Bacon, Gellar, Whitaker...). Quizá, en vez de lanzarse al largometraje, Lee debería haber atacado varios cortos de “fogueo” con las mejores tramas de “Cuatro vidas”. Seguro que la desesperación de un doctor buscando cura a su amor imposible, seguro que el dolor de una mujer esclavizada, hubiesen brillado en “tempos” adecuados.

sábado, 2 de agosto de 2008

LA MOMIA: LA TUMBA DEL EMPERADOR DRAGÓN

Director: Rob Cohen
Intérpretes: Brendan Fraser, Jet Li, María Bello
Web: http://robcohenthemummy.com/

Anda muy lejos, diez años, aquella primera entrega de “La momia” con la que Stephen Sommers revitalizaba el mito del monstruo enrollado. Si hacen memoria, en el inicio de la saga la apuesta era cristalina: replicar el modelo de aventuras clásico, su guión se basaba en “La mano de la momia” (1940), ante la falta de “Indiana Jones” y sucedáneos. Y, la verdad, la idea funcionaba. Brendan Fraser, un intérprete semidesconocido (salvo por su apabullante aparición en “Dioses y monstruos”), cogía las riendas de un celuloide que aportaba una dosis de entretenimiento suficiente. Su espectacular recaudación (400 millones de dólares) propulsó una segunda parte que, a su vez (léase “otros 450 millonazos”), convirtió a la serie en una franquicia.

En “La momia 3: la tumba del emperador dragón”, nuestros héroes abandonan su vida rutinaria para luchar contra un malvado emperador chino que regresa de la tumba (Jet Li). Bueno, así contada la cosa apetece, ¿eh?… hasta que empezamos a enterarnos de varias milongas: Rob Cohen (ese hombre que nos entregó la cumbre del cine “The fast and the furious”) y los guionistas Gough y Millar (esos humanos que nos entregaron la cumbre del cine “Herbie”) sustituyen al artesano Stephen Sommers y, encima, Maria Bello reemplaza en el mismo papel a ¡Rachel Weisz!

Mal vamos y mal terminamos. El filme de Cohen es, casi seguramente, uno de los despropósitos de la temporada. Quitando el prólogo de rigor (divierte el logo de “Universal” girando sobre sí mismo), nada interesa ni, peor, entretiene. Incluso, de rato en rato, cabrea tanta desfachatez: escenas apiladas unas encima de otras (¿a cuento de qué salen yetis? ¿y un monstruo peludo?); diálogos vergonzosos (“¡sois un imán para las momias!”, grita un personaje) e interpretaciones indignas (el director de “casting” se luce con los inexpresivos Luke Ford y Jersey Meng como pareja joven). En su labor de derribo, esta tontería no deja de pie ni a la maravillosa Maria Bello. Triste adivinarla bajo ese pelo teñido, atravesando fotogramas de una saga que tendría que haberse enterrado en su debut.