Mi verano ha sido muy bizarro, amigos. Después amenazar durante toda la temporada, he estado los tres últimos meses en Bangkok, el lugar al que el bueno de Guti se quería ir para recuperarse del “injustísimo” mundo del fútbol. Allí, encerrado en un monasterio de la secta “Chu-Lin” (una buena gente cree en un dios mono que llegará a la tierra a tocar el “guatanebikonso”), me pasé los días olvidando la temporada de Pellegrini y, qué jodido, pensando en frases subordinadas. Desconectado del mundo, mi única obsesión era que nuestro nuevo tótem, el magnífico Mourinho (guapo, bueno, salao, esbelto, inteligente, fresquísimo…) nos ayudase a devolver la Liga a los manos de su verdadero dueño, el Real Madrid.
Por eso al desembarcar en Barajas y leer las noticias, el “shock” me dejó tan noqueado que unos viandantes me confundieron con Massiel recién salida de una boda. ¿España, campeona del mundo? ¿Raúl, al Schalke 04? ¿Los toros, prohibidos en Barcelona? ¿Camilo Sexto, vuelve a cantar? Dios, el universo se ha vuelto tarumba. Y más aún cuando comienzas a leer los titulares: la COPE y la SER, enfrentadas por culpa de Paco González. Páginas y más páginas hablando de las “putadillas” que le hicieron al pobre de Paco y las “putadillas” que el pobre de Paco tuvo que hacer. Menudo lío. Ah, y Rossell diciendo que Laporta era un pufista y que no tienen un duro. Ah, y el Atlético ganando la Supercopa de Europa contra un Inter de pandereta. Ah, y Anelka declarando que los miembros de la federación son “unos payasos” por sancionarle por su comportamiento en la Copa del Mundo. Rápidamente, busqué la única solución que tengo para cuando me quedo sin respuestas: la bebida.
¿Dónde estaba el Madrid? ¿No ha hecho pretemporada? ¿Cuáles son sus fichajes? ¿Hay vida más allá de Mou? El bueno de José Luis Moreno, ese impulsor de la cultura desde sus tiempos de los desfiles de verracos y verracas en lencería, declaró al tomar las riendas de la Laboral de Gijón que iba a convertir a este centro en el “Zara de la cultura”. Vamos, que fuera los “gafapastas” y pa’ dentro la Pantoja y Manolo Royo. En la prensa deportiva de este verano parece como si hubiese ocurrido algo semejante: dejémonos de tonterías cultas, es decir, de hablar de fútbol, y vamos a ponernos a mil con el morreo de Carbonero a Casillas. Esperemos que, con el movimiento centrífugo del balón, con la belleza del saque inicial, se acaben las tonterías y nos dediquemos a esa amante habitual que vuelve siempre, bendita sea, a finales de agosto.
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lunes, 30 de agosto de 2010
lunes, 12 de abril de 2010
VAYÁMONOS CON GUTI A BANGKOK
Guti y la chavalada "cool"
Hoy envío mi columna desde un búnker antinuclear oculto bajo una panera de Sobrescobio. A mi vera se acurrucan Tiger Woods, Jaume Matas, Bigote Arrocet y Conrad Murray, el médico de Michael Jackson. ¡Cabrones! Nos acusaron de crímenes que no habíamos cometido. Ahora, buscados todavía por el gobierno, sobrevivimos como soldados de fortuna. Si tiene usted algún problema, quizá pueda contratarnos. Además, gracias a Matas, vendemos unas escobillas de baño que le encantarían. Muy triste la vida de los que creíamos que lo teníamos todo: un palmarés impecable en golf, un palacete que te cagas, el éxito en películas como “Brácula”, la posibilidad de inyectar a uno de los “Jackson five” o la esperanza de que el Madrid machacase al Barcelona.
Alimentándonos únicamente con latas de conservas “Dani” (¡Espanyol, confiamos en ti!), los cinco asumimos que nuestras existencias han sido destrozadas por el Mal: unas “putucas” de Playboy, un velódromo cutre, la maldita Latoya Jackson o la filosofía de Valdano. Y ayer, mientras Tiger lloraba su desdicha (lógico, no hay mozas en el grupo), yo pensaba en el partido del sábado. La sensación de incapacidad, la inconsistencia del centro del campo (pobre Xabi Alonso), la contraposición Casillas-Valdes que permite a los “gremlins” azulgranas pedir selección para el catalán, el cambio-chiste de Pellegrini, la nebulosa mental de Sergio Ramos, la…
En medio de mi quemazo, Jaume gritó “¡Coyons, aquí está la solución!”, agitando una página que anunciaba la marcha de Guti. No contento con despedirse del Madrid ¡días antes del derby!, el majadero de José María “Jaz” declaraba que quería “vivir otra vida” y no descartaba irse “con la mochila a Bangkok”. A los cinco se nos iluminó el careto. “Cuateee, si resulta que no va a ser tan tonto”, soltó Bigote Arrocet. ¡Ésa era la idea! Evitar las llamadas de los barcelonistas (¡jamás pagarían la tarifa internacional!); soportar con unas bellas tailandesas la sospecha de una final de Copa de Europa azulgrana ¡en el Bernabeu!; reflexionar fumando opio si el “modelo Floren 2.0.” había sido el adecuado. Decidido. Destino Bangkok, con Guti, sus tatuajes y sus ganas de encontrar una luz deslumbrante que no sea la de cuando cortan la música en Pachá. Un momento… pican a la puerta del búnker… ¡es Pellegrini! ¡Que se viene con nosotros! Sólo, le exijo al cogerle por la pechera, si no vuelve.
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lunes, 2 de noviembre de 2009
¡QUEREMOS A GUTI EN "GRAN HERMANO"!
Guti, un monstruo "hípercristiano", "híperfutbolero" y, cáguense, "híperhumano".Como aconseja Ernesto Sevilla en “La hora chanante”, hay que insultarse más. Al igual que el cómico albaceteño, Guti apuesta por el humor surrealista en una entrevista reciente: "Soy un Guti más humano, cristiano y futbolero". Tipo listo este Chema. ¿Cómo se es más cristiano?: ¿cantando en latín en el “after”? ¿disfrazándose de nazareno en Semana Santa? ¿Cómo se es más futbolero?: ¿siendo menos futbolista? ¿llevando un puro y un bocata al "fúrbol"? Y ¿cómo se es más humano? Eso sí que no me entra en el cabezón. No hay forma de ser "híperhumano", como no existe la "hípergravedad" (salvo cuando ves a Falete caerse) o un "hípermamífero" (salvo cuando ves a Aznar musculándose). Aunque si hubiese que aislar una categoría que nos defina como humanos, yo me decidiría por la empatía.
Ahí es dónde empiezo a pensar que Guti, siguiendo con sus propias categorías mentales y mi apuesta por la empatía, es subhumano. Que Pellegrini admita que tuvo que cambiarle en Alcorcón porque "si no, le iban a expulsar" descalifica al jugador, al entrenador, al director deportivo y al presidente. ¿Estamos en cadetes? No creo, faltaría que Chendo lavase las toallas del equipo. Aún jugando como un "teenager" encabronado, que se descubra que supuestamente José María supuestamente mandó supuestamente a Manuel a supuestamente "tomar por el culo” supuestamente demuestra el compromiso de Guti con Ernesto Sevilla y revela que, aunque nos hayamos gastado un pastonazo este verano, seguimos siendo (con permiso del Atleti, Nanín y Calderón) el club más bizarro del futbol español. En lo que llevamos de temporada (¡dos meses!), Roberto Carlos se ha ofrecido a jugar gratis (y Marcelo vive asustado desde entonces); Sergio Ramos se dedica a presentar Audis; Cristiano canta con una post-producción a lo Madonna y el Milán nos gana en casa con mi abuelo en la alineación inicial. Por eso, continuando nuestra sufrida labor al servicio del club (y del bizarrismo), recomendamos que Guti se presente al casting de "Gran hermano".
Fijénse, si lo tiene todo: le acaba de dejar su mujer, lleva tatuajes, es metrosexual, insulta mucho (y bien), se busca conflictos a cascoporro, curra menos que el mono de Michael Jackson y hace declaraciones incendiarias. Y eso ocurre en un grupo de tíos: imagínense qué pasaría si incluimos en la ecuación a unas cuantas mozucas y a una posible portada de “Interviú”. ¡Milá, prepárate! ¡Here comes José María!
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lunes, 13 de abril de 2009
“GUTY”, EL MUÑECO DIABÓLICO
Amigos, por un día esta columna sacrificará su tono habitual. Amigos, no me van a escuchar lanzando dardos envenenados a mi compañero Juan Jota ni me aguantarán dando caña a ese club mutante y maligno llamado Barça. Hoy tampoco me meteré con nuestro presidente (aunque sea clavadito a Newman, de “Seinfeld”) ni atacaré las alineaciones de Juande. Se dirán: ¿qué le pasa a este idiota? ¿Ha sufrido un colapso al descubrir que el verdadero objetivo profesional de Faubert es ser repostero? No. Como hicieron Freddy Kruger y Jason Voorhees en “Freddy vs. Jason”, creo que en este periodo debemos unir nuestras fuerzas con el enemigo para conseguir una meta más importante. Amigos… me cuesta sacarlo de dentro… estoy más emocionado que cuando saludé a Matt Groening… Es hora de liberar a Guti del Real Madrid. ¿Lo he dicho ya? Sí. Lo repito con un kleenex “anti-llorera”. ¡Es hora de liberar a Guti del Real Madrid!
Ay, ¿qué ocurrió con ese imprescindible jugador rubiales que nos alegraba los partidos contra el Albacete? Guti es el único futbolista español del que se podría rodar un telefilme. Si ya han hecho “Una bala para el rey” o “23-F”, lo suyo sería producir “Guti, un mancebo y un sueño”. En él, Miguel Ángel Silvestre interpretaría a un imberbe que escapó de Torrejón de Ardoz con dos ilusiones: jugar en el Real Madrid y salir en la revista “Pronto” (relean esto con musicota de James Horner y queda “niquelao”)… Después de debutar con Valdano, Guti pasa por las manos de trece entrenadores. Con cada uno de ellos (Del Bosque libra por su mímesis con Krusty), tiene lío. Que si no pones de medio centro, le espeta a Arsenio, que si no te gusta mi peinado, le dice a Luxemburgo, que si te caigo mal por que arrastro las eses, le increpa a Capello. El último damnificado es Juande Ramos. “No me apetece calentar y yes un triste”, parecía rajar Guti. Pues nada…
Justo cuando nos jugamos la temporada, Guti se dedica a dar ruedas de prensa y a maltratar al entrenador. Muy divertido. Si antes era el ángel de “Barbarella”, ahora el jugador blanco se ha transformado en “Chucky, el muñeco diabólico”. Por eso, lo mejor es que juntemos nuestras fuerzas (incluso con nuestros rivales, si le quieren, se lo cedemos) y, cambio de idea, que liberemos al Real Madrid de Guti.
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lunes, 26 de noviembre de 2007
UN BLANCO RADIANTE
GUTI, AL RANCHO RELAJO
Ira. Cabreo. Cólera. Enojo. Enfado. Hervor. Furia. Irritación. Rabia. Furor. Reconcoleo. Enfurruñe. Palpitación. Regurgite. En definitiva, mala hostia. Mala baba. Mala saña. Mala leche. Mala samba. Mal tomar. Mala cáscara. Hoy hablamos de todo aquello que produce reacciones como «¡Por qué no te callas!», «¡a la mierda!», «¡lo haces por mis criadillas!», «¡gochón, eso no me lo dices en la calle!», «¡tu madre es una libertina!» o la patadita con roja incluida que Guti soltó a Arzu durante el Murcia-Real Madrid.
El doctor Buddy Ryddell, prestigioso terapeuta de Los Ángeles, lo explica muy bien: «hay dos tipos de personas enfadadas, las explosivas y las implosivas. Un individuo explosivo es el tipo que ves gritando a la cajera del supermercado porque no acepta su cupón de descuento. Una persona implosiva es esa cajera que se calla día tras día y, al final, acaba matando a todos en la tienda». En fútbol, Zidane valdría como ejemplo de sujeto implosivo y Guti sería el caso contrario, una persona explosiva. Sólo hace falta que le rasquen el cogotillo y salta cual mandril en celo. No le pitan una falta y se le entorna la cabeza como a la niña de «El exorcista». No le convocan y convulsiona al estilo de la Pantoja frente a un paparazzi.
No niego la necesidad de jugadores con carácter, eufemismo interesante para disimular a personal de fácil cabreo, ni la obviedad de que Movilla le estuvo martirizando durante todo el partido sin ver tarjeta hasta el minuto 69, pero tampoco se pueden sacrificar dos encuentros por una idiotez semejante. Además, aunque espero que no hagan lo mismo en el vestuario, tiene guasa que Schuster y sus compañeros resuman públicamente ese comportamiento, después de tantas repeticiones de la jugada, con un «él es así». «To er mundo e güeno», vamos.
En el capítulo «Homer solo» de «Los Simpson», Marge, tras sufrir una gran presión, acaba estallando de furia. Su familia le regala un viaje al sitio perfecto: el Rancho Relajo. Masajes, silencio, vistas magníficas... ésa puede ser una buena opción para el rubio madridista. Desde aquí también le recomendamos la música new age, los programas de Punset y, cómo no, realizar cantos tántricos antes de salir al campo. Practiquemos. Mmmmmmmmmmm. Mmmmmmmmmmm. Mmmmmmmmmmm. ¿Ven qué tranquilos estamos ya? De nada.
Ira. Cabreo. Cólera. Enojo. Enfado. Hervor. Furia. Irritación. Rabia. Furor. Reconcoleo. Enfurruñe. Palpitación. Regurgite. En definitiva, mala hostia. Mala baba. Mala saña. Mala leche. Mala samba. Mal tomar. Mala cáscara. Hoy hablamos de todo aquello que produce reacciones como «¡Por qué no te callas!», «¡a la mierda!», «¡lo haces por mis criadillas!», «¡gochón, eso no me lo dices en la calle!», «¡tu madre es una libertina!» o la patadita con roja incluida que Guti soltó a Arzu durante el Murcia-Real Madrid.
El doctor Buddy Ryddell, prestigioso terapeuta de Los Ángeles, lo explica muy bien: «hay dos tipos de personas enfadadas, las explosivas y las implosivas. Un individuo explosivo es el tipo que ves gritando a la cajera del supermercado porque no acepta su cupón de descuento. Una persona implosiva es esa cajera que se calla día tras día y, al final, acaba matando a todos en la tienda». En fútbol, Zidane valdría como ejemplo de sujeto implosivo y Guti sería el caso contrario, una persona explosiva. Sólo hace falta que le rasquen el cogotillo y salta cual mandril en celo. No le pitan una falta y se le entorna la cabeza como a la niña de «El exorcista». No le convocan y convulsiona al estilo de la Pantoja frente a un paparazzi.
No niego la necesidad de jugadores con carácter, eufemismo interesante para disimular a personal de fácil cabreo, ni la obviedad de que Movilla le estuvo martirizando durante todo el partido sin ver tarjeta hasta el minuto 69, pero tampoco se pueden sacrificar dos encuentros por una idiotez semejante. Además, aunque espero que no hagan lo mismo en el vestuario, tiene guasa que Schuster y sus compañeros resuman públicamente ese comportamiento, después de tantas repeticiones de la jugada, con un «él es así». «To er mundo e güeno», vamos.
En el capítulo «Homer solo» de «Los Simpson», Marge, tras sufrir una gran presión, acaba estallando de furia. Su familia le regala un viaje al sitio perfecto: el Rancho Relajo. Masajes, silencio, vistas magníficas... ésa puede ser una buena opción para el rubio madridista. Desde aquí también le recomendamos la música new age, los programas de Punset y, cómo no, realizar cantos tántricos antes de salir al campo. Practiquemos. Mmmmmmmmmmm. Mmmmmmmmmmm. Mmmmmmmmmmm. ¿Ven qué tranquilos estamos ya? De nada.
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