Director: Antonio Hernández
Intérpretes: Carmen Maura, Roberto Álvarez, Verónica Echegui
Web: http://www.filmax.com/
Tres personajes intercalan subtramas en una casa de campo: un político en ascenso, su hermana solterona y su amante adolescente. La amenaza de un chantaje que podría acabar con la carrera del insigne hombre de familia acecha sobre sus cabezas y proporciona las dosis suficientes para ennegrecer el guión de Galeano y Hernández. Finalmente, los despropósitos derivados de esta empresa la dejan en el subgénero de comedia “noir”.
Antes de empezar, se requiere un reconocimiento a la labor de Antonio Hernández. Diez años después de su debut en la recomendable “Lisboa”, el director castellano (y siempre si nos olvidamos de su labor alimenticia “El gran marciano”) ha conseguido escribir (doble mérito) una serie de películas dignísimas con absoluta discreción y modestia, virtudes desconocidas en el cine español actual: “En la ciudad sin límites” (su mejor metraje), “Oculto” y “Los Borgia”. Con su nuevo proyecto, “El menor de los males”, aborda un cine tragicómiconacional que le relaciona con Berlanga, Fernán-Gómez o Ferreri; y probablemente este sea el mayor de los males de Hernández: en ningún momento supera esa pátina y atrapa la esencia de los filmes clásicos. Los trabajos del correcto Álvarez (magnífico secundario, discreto protagonista), la dispersa Maura (aquí sería achacable a su papel “adramático”) y la niña Echegui (veremos su potencial cuando haga un cambio de registro), se diluyen en un guión deslavazado. Porque, aún con aciertos (el séptico “the end”) y desaciertos formales (una escena de sexo absurda), no se le puede achacar ninguna de las oscuridades del filme a otra cosa que no sea su irregular escritura. Lo que aguantaría como episodio piloto de cualquier serie, en cine tiene todas las papeletas para convertirse en aburrido. Bastaría seccionar el sobrante (entre otras cosas, el personaje de Maura se desecharía), cabruñar la mala leche y, en vez de en una obra muy menor, este filme quedaría como otra prueba del buen hacer de Antonio Hernández.
sábado, 15 de marzo de 2008
HORTON
Director: Hayward/ Martino
Web: http://www.hortonmovie.com/
“Robots” e “Ice age” fueron los dos primeros proyectos de la factoría Blue Sky, precisamente la que hoy acomete su asalto al primer nivel del cine de animación digital: “Horton”. El elefante que da título a la película protagoniza un incidente fuera de lo normal cuando descubre que en una pequeña molécula de una flor habita toda una ciudad, Villaquién, de pequeños seres sometidos a las inclemencias del devenir de los gigantes. Esa microscópica población está conducida con mano de hierro por su Alcalde, un tipo inconsciente, como todos sus congéneres, de su reducido universo.
A pesar de estar basada en un cuento del insufrible Dr. Seuss (quien le conoce, lo sabe), “Horton” demuestra la madurez de la factoría Blue Sky. Su interesante juego de cristales microscópicos retiene el interés durante un buen rato y, probablemente uno de sus puntos fuertes, ayuda a los pipiolos acompañantes a acostumbrarse a esa extraña relación de fenómenos causa-efecto. Valorándola desde su versión original (con Jim Carrey y Steve Carell), “Horton” sólo merece alabanzas: certificado su estricto conocimiento de los tempos animados y su brillante creatividad (fíjense cómo entra en casa el minúsculo protagonista), no nos podemos dejar en el tintero un detalle. De entre tanta capacidad, ¿por qué alguien no es capaz ya de decir a la factoría Seuss que sus muñecos de cabeza acapullada, cansan mucho, muchísimo?
Web: http://www.hortonmovie.com/
“Robots” e “Ice age” fueron los dos primeros proyectos de la factoría Blue Sky, precisamente la que hoy acomete su asalto al primer nivel del cine de animación digital: “Horton”. El elefante que da título a la película protagoniza un incidente fuera de lo normal cuando descubre que en una pequeña molécula de una flor habita toda una ciudad, Villaquién, de pequeños seres sometidos a las inclemencias del devenir de los gigantes. Esa microscópica población está conducida con mano de hierro por su Alcalde, un tipo inconsciente, como todos sus congéneres, de su reducido universo.
A pesar de estar basada en un cuento del insufrible Dr. Seuss (quien le conoce, lo sabe), “Horton” demuestra la madurez de la factoría Blue Sky. Su interesante juego de cristales microscópicos retiene el interés durante un buen rato y, probablemente uno de sus puntos fuertes, ayuda a los pipiolos acompañantes a acostumbrarse a esa extraña relación de fenómenos causa-efecto. Valorándola desde su versión original (con Jim Carrey y Steve Carell), “Horton” sólo merece alabanzas: certificado su estricto conocimiento de los tempos animados y su brillante creatividad (fíjense cómo entra en casa el minúsculo protagonista), no nos podemos dejar en el tintero un detalle. De entre tanta capacidad, ¿por qué alguien no es capaz ya de decir a la factoría Seuss que sus muñecos de cabeza acapullada, cansan mucho, muchísimo?
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VAYA PAR DE PRODUCTOREX
Director: Stephen Surjik
Intérpretes: Tom Riley, Tom Burke, Carmen Electra
Web: http://www.iwantcandymovie.com/
Ningún aficionado a la comedia gamberra podrá reprochar a Stephen Surjik su punto de partida: unos frikis obsesionados con ser directores de cine, encuentran el camino de entrada al séptimo arte a través de la industria del porno. Sin pasta para la producción guarra, no se les ocurre mejor idea que pedir el parné a unos mafiosos con la falsa promesa de contratar a Candy Orificios, la mayor estrella del cine para adultos.
Con semejantes elementos (pareja de extraños, mozas saladas, equívocos a tutiplén…), uno se espera pasar un buen rato a base de groserías acumuladas cual moscas sobre un trozo de detrito. Pues la verdad es que eso no acaba de pasar y la explicación empírica parece obvia: para ser considerada como tal, la comedia gamberra tiene que proceder del mismo país que el “rock ‘n’ roll”, Pamela Anderson y Hugh Hefner. “Vaya par de productorex”, una serie de aceptables gracias costumbristas y mínima escatología (vamos, “Full Monty 2”), posee un déficit genético con respecto a maravillas como “Supersalidos” o “Aquellas juergas universitarias”: se ha gestado en Inglaterra. Atufados por lo “cool”, en Europa todavía necesitamos tiempo para alcanzar la armonía entre el fluido seminal y la carcajada babeante, entre la reflexión sobre la inmadurez masculina y el escroto aprisionado por una cremallera asesina.
Intérpretes: Tom Riley, Tom Burke, Carmen Electra
Web: http://www.iwantcandymovie.com/
Ningún aficionado a la comedia gamberra podrá reprochar a Stephen Surjik su punto de partida: unos frikis obsesionados con ser directores de cine, encuentran el camino de entrada al séptimo arte a través de la industria del porno. Sin pasta para la producción guarra, no se les ocurre mejor idea que pedir el parné a unos mafiosos con la falsa promesa de contratar a Candy Orificios, la mayor estrella del cine para adultos.
Con semejantes elementos (pareja de extraños, mozas saladas, equívocos a tutiplén…), uno se espera pasar un buen rato a base de groserías acumuladas cual moscas sobre un trozo de detrito. Pues la verdad es que eso no acaba de pasar y la explicación empírica parece obvia: para ser considerada como tal, la comedia gamberra tiene que proceder del mismo país que el “rock ‘n’ roll”, Pamela Anderson y Hugh Hefner. “Vaya par de productorex”, una serie de aceptables gracias costumbristas y mínima escatología (vamos, “Full Monty 2”), posee un déficit genético con respecto a maravillas como “Supersalidos” o “Aquellas juergas universitarias”: se ha gestado en Inglaterra. Atufados por lo “cool”, en Europa todavía necesitamos tiempo para alcanzar la armonía entre el fluido seminal y la carcajada babeante, entre la reflexión sobre la inmadurez masculina y el escroto aprisionado por una cremallera asesina.
THE EYE
Director: Moreau/ Palud
Intérpretes: Jessica Alba, Alessandro Nivola, Parker Posey
Web: http://www.theeyethefilm.com/
Después de pasar sin pena ni gloria por nuestras materias grises, “The Eye”, la película japonesa en la que se basa este “remake” norteamericano, convierte en titánico el esfuerzo para entrar en el cine y ver esta nueva versión fotocopiada. Claro, las dos sarandongas cuentan lo mismo: una chica ciega recibe un transplante de córnea y comienza a tener ¡visiones extrañas! (léase con voz grave y en la oscuridad). Vamos, que esos globos oculares tienen mucho peligro: ahora divisan un niño raro (¿por qué siempre hay niños raros?), ahora sufren un susto barato (¿no lo son aquellos que podemos preveer?), ahora desenfocan una estancia llena de gente (¡igualito que en la disco!). La sucesión de aberraciones es tal que sorprende que nos sorprenda la desvergüenza de un epílogo trilero y horroroso.
Desengáñense, este filme hecho a cuatro manos (probablemente una decisión del estudio al admirar el guapísimo resultado final) no pasa de lamentable. Ni siquiera compensa disfrutar un ratico a la majísima Jessica Alba: con alquilarse “Los cuatro fantásticos”, “Inmersion letal” o “Sin City” ya nos bastaba.
Intérpretes: Jessica Alba, Alessandro Nivola, Parker Posey
Web: http://www.theeyethefilm.com/
Después de pasar sin pena ni gloria por nuestras materias grises, “The Eye”, la película japonesa en la que se basa este “remake” norteamericano, convierte en titánico el esfuerzo para entrar en el cine y ver esta nueva versión fotocopiada. Claro, las dos sarandongas cuentan lo mismo: una chica ciega recibe un transplante de córnea y comienza a tener ¡visiones extrañas! (léase con voz grave y en la oscuridad). Vamos, que esos globos oculares tienen mucho peligro: ahora divisan un niño raro (¿por qué siempre hay niños raros?), ahora sufren un susto barato (¿no lo son aquellos que podemos preveer?), ahora desenfocan una estancia llena de gente (¡igualito que en la disco!). La sucesión de aberraciones es tal que sorprende que nos sorprenda la desvergüenza de un epílogo trilero y horroroso.
Desengáñense, este filme hecho a cuatro manos (probablemente una decisión del estudio al admirar el guapísimo resultado final) no pasa de lamentable. Ni siquiera compensa disfrutar un ratico a la majísima Jessica Alba: con alquilarse “Los cuatro fantásticos”, “Inmersion letal” o “Sin City” ya nos bastaba.
domingo, 9 de marzo de 2008
10.000
Director: Roland Emmerich
Intérpretes: Steven Strait, Camilla Belle, Cliff Curtis
Web: http://wwws.warnerbros.es/10000bc
Condicionados por el turgente recuerdo de las formas de Raquel Welch en “Hace un millón de años”, la entrada al cine para ver “10.000” se hace menos cuesta arriba. ¿Podría ser de otra forma? En el trailer, como único reclamo de la producción megasúperextragrande de Roland Emmerich, aparece la majísima Camilla Belle. Vale, lo que esperábamos era una aventura kitsch, novelesca (aquí la Historia importa bien poco) e inexcusablemente entretenida. Y la cosa, en principio, poseía la fórmula: chica lozana deambulando por un rollete de peripecias de alto presupuesto. Perfecto, diría cualquiera.
Pues no. En el nuevo estreno de Emmerich no funciona nada (y van…). Su arranque infantil, con la habitual milonga de un “pipiolo destinado a salvar a su pueblo por una anciana fea y casi ciega”, comienza a cansar. Después, la absurda carrera de juventud con mamuts digitales produce bostezos inacabables. Finalmente, el rescate de la salada protagonista de “una malvada tribu de rabudos que construyen pirámides más grandes que el palacio de Calatrava”, huele a un plagio malo de la espléndida “Apocalypto”. Porque no existen las motivaciones verosímiles (antes de dar el garrotazo a las mancebas, ¿el amor era lo importante para los mozos prehistóricos?); porque nunca se teje una narración coherente (¿no creen que el montaje se hizo con un programa aleatorio?); porque el atrezzo y las circunstancias son de vergüenza ajena (¿unos trogloditas de sonrisa “profiden” que hablan “inglish”?), podemos nominar ¡un año antes! a “10.000” como candidata a los premios “Razzie” en la categoría de peor película del año. Faltaría, a la búsqueda de algo positivo entre tanto despropósito, felicitar a Emmerich por el que parece su único talento: el casting de chavales y chavalas guapas. Aunque, pensándolo bien, eso también lo hacen en “Míster y Miss España”.
Intérpretes: Steven Strait, Camilla Belle, Cliff Curtis
Web: http://wwws.warnerbros.es/10000bc
Condicionados por el turgente recuerdo de las formas de Raquel Welch en “Hace un millón de años”, la entrada al cine para ver “10.000” se hace menos cuesta arriba. ¿Podría ser de otra forma? En el trailer, como único reclamo de la producción megasúperextragrande de Roland Emmerich, aparece la majísima Camilla Belle. Vale, lo que esperábamos era una aventura kitsch, novelesca (aquí la Historia importa bien poco) e inexcusablemente entretenida. Y la cosa, en principio, poseía la fórmula: chica lozana deambulando por un rollete de peripecias de alto presupuesto. Perfecto, diría cualquiera.
Pues no. En el nuevo estreno de Emmerich no funciona nada (y van…). Su arranque infantil, con la habitual milonga de un “pipiolo destinado a salvar a su pueblo por una anciana fea y casi ciega”, comienza a cansar. Después, la absurda carrera de juventud con mamuts digitales produce bostezos inacabables. Finalmente, el rescate de la salada protagonista de “una malvada tribu de rabudos que construyen pirámides más grandes que el palacio de Calatrava”, huele a un plagio malo de la espléndida “Apocalypto”. Porque no existen las motivaciones verosímiles (antes de dar el garrotazo a las mancebas, ¿el amor era lo importante para los mozos prehistóricos?); porque nunca se teje una narración coherente (¿no creen que el montaje se hizo con un programa aleatorio?); porque el atrezzo y las circunstancias son de vergüenza ajena (¿unos trogloditas de sonrisa “profiden” que hablan “inglish”?), podemos nominar ¡un año antes! a “10.000” como candidata a los premios “Razzie” en la categoría de peor película del año. Faltaría, a la búsqueda de algo positivo entre tanto despropósito, felicitar a Emmerich por el que parece su único talento: el casting de chavales y chavalas guapas. Aunque, pensándolo bien, eso también lo hacen en “Míster y Miss España”.
LOS PERROS DORMIDOS MIENTEN
Director: Bobcat Goldthwait
Intérpretes: Melinda Page, Bryce Johnson, Geoffrey Pierson
Web: http://www.sleepingdogsliethemovie.com/
Como las fábulas de Samaniego, “Los perros dormidos mienten” tiene como protagonistas a dos animales: un cánido y una humana. La historia es muy simple; una tarde universitaria, mientras Amy disfruta de su ocio de clase media, no se le ocurre mejor forma de compartir tan agradable momento con su perro que regalándole un poco de sexo oral. Años después, comprometida y casadera, a Amy se le planteará un dilema moral: ¿debe apostar por la verdad y revelarle este incidente a su novio?
En un mundo donde la sinceridad paranoide se contagia de los libros de autoayuda a las parejas, Bobcat Goldthwait escribe un manifiesto a favor de la omisión. El imaginario de las “medias naranjas”, del “uno hecho para la otro” (y viceversa) o, su vertiente más miserable, del “hombre/ mujer de mi vida”, halla su respuesta “punk” en la tinta de la perversa mano del director norteamericano. Cada uno de los personajes de “Los perros dormidos mienten” guarda algún secreto imperfecto detrás de su silenciosa perfección: cópulas rockeras, puestazos inconfesables, necrofilia bizarra... El derrumbamiento de esas máscaras (que, en mayor o menor medida, todos llevamos puestas) deja en evidencia lo absurdo de sacar a flote, cual mojón perruno, la verdad y nada más que la verdad. Aunque debido a una idea tan llamativa el desarrollo se empequeñezca, a la obra de Goldwaith nunca se le podrá reprochar su intención: hacernos mejores. Porque ¿acaso no es ese el objetivo de las buenas fábulas?
Intérpretes: Melinda Page, Bryce Johnson, Geoffrey Pierson
Web: http://www.sleepingdogsliethemovie.com/
Como las fábulas de Samaniego, “Los perros dormidos mienten” tiene como protagonistas a dos animales: un cánido y una humana. La historia es muy simple; una tarde universitaria, mientras Amy disfruta de su ocio de clase media, no se le ocurre mejor forma de compartir tan agradable momento con su perro que regalándole un poco de sexo oral. Años después, comprometida y casadera, a Amy se le planteará un dilema moral: ¿debe apostar por la verdad y revelarle este incidente a su novio?
En un mundo donde la sinceridad paranoide se contagia de los libros de autoayuda a las parejas, Bobcat Goldthwait escribe un manifiesto a favor de la omisión. El imaginario de las “medias naranjas”, del “uno hecho para la otro” (y viceversa) o, su vertiente más miserable, del “hombre/ mujer de mi vida”, halla su respuesta “punk” en la tinta de la perversa mano del director norteamericano. Cada uno de los personajes de “Los perros dormidos mienten” guarda algún secreto imperfecto detrás de su silenciosa perfección: cópulas rockeras, puestazos inconfesables, necrofilia bizarra... El derrumbamiento de esas máscaras (que, en mayor o menor medida, todos llevamos puestas) deja en evidencia lo absurdo de sacar a flote, cual mojón perruno, la verdad y nada más que la verdad. Aunque debido a una idea tan llamativa el desarrollo se empequeñezca, a la obra de Goldwaith nunca se le podrá reprochar su intención: hacernos mejores. Porque ¿acaso no es ese el objetivo de las buenas fábulas?
ENFRENTADOS
Director: Daniel Von Ackerman
Intérpretes: Pierce Brosnan, Liam Neeson, Anjelica Houston
Web: http://www.sonypictures.com/movies/seraphimfalls/index.html
Una persecución marca el “tempo” del western “Enfrentados”: Carver (Liam Neeson) y sus hombres acechan a Gideon (Pierce Brosnan) a lo largo de un viaje sin destino. De formación televisiva (“CSI”, “Numb3rs” o “Californication”), Daniel Von Ackerman abandona este medio y pasa al cine con todos los vicios y virtudes del anterior. Entre lo más endeble destaca una sensación: el relato no supera nunca los cuarenta y tantos minutos de interés. Esa reiteración vacua en la escapada, a veces sin mayor objetivo que rellenar escenas, se hace más obvia cuando se desvelan los verdaderos motores del relato. Algunos narrativos (su certificación de lo poliédrico de la maldad y la bondad) y, por encima de éstos, los interpretativos. Pierce Brosnan y Liam Neeson, enganchados en un juego de vencedores perdidos, aportan lo necesario para que unos personajes planos tomen dimensión inflándoles talento interpretativo. Sus diversos cruces, especialmente en ese desierto mefistofélico de epílogo, reiteran la impresión de estar ante lo mejor de los noventa minutos de rollo.
Eliminado el sobrante, la modesta y olvidable “Enfrentados” demuestra que, ya transcurridos muchos años desde Lumet o Frankenheimer, la vía rocosa y difícil de transitar sigue siendo la que lleva a los creadores desde la televisión a la gran pantalla; vamos, desde la 1ª División a la Liga de Campeones. Frente a aquellos que definen a las series como el nuevo reducto de calidad ante un cine inutilizado volvemos, perdonen las sensibilidades catódicas, al maestro Wilder: “Antes, trabajar en el cine era una vergüenza. Hasta que inventaron la televisión”.
Intérpretes: Pierce Brosnan, Liam Neeson, Anjelica Houston
Web: http://www.sonypictures.com/movies/seraphimfalls/index.html
Una persecución marca el “tempo” del western “Enfrentados”: Carver (Liam Neeson) y sus hombres acechan a Gideon (Pierce Brosnan) a lo largo de un viaje sin destino. De formación televisiva (“CSI”, “Numb3rs” o “Californication”), Daniel Von Ackerman abandona este medio y pasa al cine con todos los vicios y virtudes del anterior. Entre lo más endeble destaca una sensación: el relato no supera nunca los cuarenta y tantos minutos de interés. Esa reiteración vacua en la escapada, a veces sin mayor objetivo que rellenar escenas, se hace más obvia cuando se desvelan los verdaderos motores del relato. Algunos narrativos (su certificación de lo poliédrico de la maldad y la bondad) y, por encima de éstos, los interpretativos. Pierce Brosnan y Liam Neeson, enganchados en un juego de vencedores perdidos, aportan lo necesario para que unos personajes planos tomen dimensión inflándoles talento interpretativo. Sus diversos cruces, especialmente en ese desierto mefistofélico de epílogo, reiteran la impresión de estar ante lo mejor de los noventa minutos de rollo.
Eliminado el sobrante, la modesta y olvidable “Enfrentados” demuestra que, ya transcurridos muchos años desde Lumet o Frankenheimer, la vía rocosa y difícil de transitar sigue siendo la que lleva a los creadores desde la televisión a la gran pantalla; vamos, desde la 1ª División a la Liga de Campeones. Frente a aquellos que definen a las series como el nuevo reducto de calidad ante un cine inutilizado volvemos, perdonen las sensibilidades catódicas, al maestro Wilder: “Antes, trabajar en el cine era una vergüenza. Hasta que inventaron la televisión”.
lunes, 3 de marzo de 2008
UN BLANCO RADIANTE
EL BARCELONOSAURIO
Amigos, ya lo decía el tío cacahuete de Spiderman: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Llevábamos siendo líderes limpísimos demasiado tiempo. Fíjense que no nos salpicaban ni las discusiones rabudas con aficionados contrarios: habíamos llegado a conseguir evitar sus perdigones salivales como Keanu Reeves en “Matrix”. Aún así, espero que lo tuviesen claro; esta tranquilidad de “La casa de la pradera” no podía durar. ¿Recuerdan “Parque Jurásico”? En ella, un abuelete muy gracioso y simpático, a la par que millonario, decide revivir a unas cuantas especies de dinosaurio extinguidas hace millones de años. El Real Madrid, en su afán loco de líder sólido y millonario, ha hecho lo mismo. Juntando piezas de ADN encontradas en la rabadilla de Johan Cruyff con diversas derrotas injustificables, el club blanco ha resucitado a un animal desaparecido y más peligroso que la niña de Rajoy: el Barcelonosaurio.
El Barcelonosaurio es una especie de dinosaurio terodópodo que habitó, según han certificado muchos estudios arqueológicos, en los noventa. Debido a las dificultades inherentes a la exploración de una época tan remota (en ese tiempo no existía ni Internet ni el agua de sabores) pocas certezas han quedado de estos carnívoros. La primera, que parece que ganaron algunas ligas y Copas de Europa. La segunda y definitiva, que esperábamos no verlos cerca nunca más. Pues nada, fue montar un lamentable espectáculo contra el Getafe, ¡menudo ridículo!, y allí teníamos a estos reptiles, echándonos el aliento en el cogote. Encima, utilizando su poderío en el divino arte de marcar goles con la zarpa, se subieron a la parra copera tras ¡empatar en casa! contra un equipo “Titanic”, el Valencia.
Pero, lógicamente, quien se extinguió una vez, puede extinguirse dos. Eso le pasó al Barcelonosaurio el sábado en el Calderón. Un par de meteoritos del Kun y los pobres se quedaron para el museo arqueológico de Navalcañete de los Truéjanos. Mientras tanto, el Madrid en un partido complicadísimo (expulsiones, hachazos, un equipo motivado enfrente), resolvió la papeleta como un líder lo haría. Vale, Raúl marcó en fuera de juego… ¿y? Al final, la evolución deja al Barcelonosaurio y al Recre donde les toca. ¿Una pena? No, es lo que tiene el darwinismo.
Amigos, ya lo decía el tío cacahuete de Spiderman: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Llevábamos siendo líderes limpísimos demasiado tiempo. Fíjense que no nos salpicaban ni las discusiones rabudas con aficionados contrarios: habíamos llegado a conseguir evitar sus perdigones salivales como Keanu Reeves en “Matrix”. Aún así, espero que lo tuviesen claro; esta tranquilidad de “La casa de la pradera” no podía durar. ¿Recuerdan “Parque Jurásico”? En ella, un abuelete muy gracioso y simpático, a la par que millonario, decide revivir a unas cuantas especies de dinosaurio extinguidas hace millones de años. El Real Madrid, en su afán loco de líder sólido y millonario, ha hecho lo mismo. Juntando piezas de ADN encontradas en la rabadilla de Johan Cruyff con diversas derrotas injustificables, el club blanco ha resucitado a un animal desaparecido y más peligroso que la niña de Rajoy: el Barcelonosaurio.
El Barcelonosaurio es una especie de dinosaurio terodópodo que habitó, según han certificado muchos estudios arqueológicos, en los noventa. Debido a las dificultades inherentes a la exploración de una época tan remota (en ese tiempo no existía ni Internet ni el agua de sabores) pocas certezas han quedado de estos carnívoros. La primera, que parece que ganaron algunas ligas y Copas de Europa. La segunda y definitiva, que esperábamos no verlos cerca nunca más. Pues nada, fue montar un lamentable espectáculo contra el Getafe, ¡menudo ridículo!, y allí teníamos a estos reptiles, echándonos el aliento en el cogote. Encima, utilizando su poderío en el divino arte de marcar goles con la zarpa, se subieron a la parra copera tras ¡empatar en casa! contra un equipo “Titanic”, el Valencia.
Pero, lógicamente, quien se extinguió una vez, puede extinguirse dos. Eso le pasó al Barcelonosaurio el sábado en el Calderón. Un par de meteoritos del Kun y los pobres se quedaron para el museo arqueológico de Navalcañete de los Truéjanos. Mientras tanto, el Madrid en un partido complicadísimo (expulsiones, hachazos, un equipo motivado enfrente), resolvió la papeleta como un líder lo haría. Vale, Raúl marcó en fuera de juego… ¿y? Al final, la evolución deja al Barcelonosaurio y al Recre donde les toca. ¿Una pena? No, es lo que tiene el darwinismo.
sábado, 1 de marzo de 2008
EN EL PUNTO DE MIRA
Director: Pete Travis
Intérpretes: Dennis Quaid, Matthew Fox, Forest Whitaker
Web: http://www.sonypicturesreleasing.es/sites/enelpuntodemira/main.html
Un mismo hecho y varios puntos de vista. Esta oportunidad deífica que inauguró en cine "Rashomon" se mezcla con la actualidad televisiva ("24", "The Wire", "Prison Break") y, maravillas del postmodernismo, termina produciendo la remezcla titulada "En el punto de mira". Un atentado contra el presidente norteamericano en una Salamanca mejicanizada es diseccionado mediante episodios en "flashback" de cada uno de los personajes (lo único tosco, esos rebobinados de introducción): una realizadora, un escolta, el dirigente, un testigo,...
Si la pensamos como un entretenimiento, así se debe considerar y así trata de mostrarse ella, a "En el punto de mira" no hay demasiado que reprocharle. Ni a su divertido mecano (en su agilidad, en su uso de la elipsis), ni a sus intérpretes (un casting dignísimo sin estrellonas), ni a sus momentos de acción (sorprende la habilidad de una persecución automovilística por Salamanca). Eso sí, en el doloroso (e innecesario) instante que agarramos el bisturí, con pinchar mínimamente la superficie inmaculada sale la bilis verde y mentirosa. Resulta injustificable (y de trilero inexperto) el juego de manos con el presidente, la poca consistencia del papel de Eduardo Noriega o un final atropellado e inverosímil. Aunque, al estilo de “showmen” inteligentes, esto no le importa a Pete Travis y a sus chicos. ¿Que nos han engañado burdamente? Sí. ¿Que se le nota en exceso el cartón al metraje? También. ¿Que nos lo hemos pasado muy bien? Sobre todo.
Intérpretes: Dennis Quaid, Matthew Fox, Forest Whitaker
Web: http://www.sonypicturesreleasing.es/sites/enelpuntodemira/main.html
Un mismo hecho y varios puntos de vista. Esta oportunidad deífica que inauguró en cine "Rashomon" se mezcla con la actualidad televisiva ("24", "The Wire", "Prison Break") y, maravillas del postmodernismo, termina produciendo la remezcla titulada "En el punto de mira". Un atentado contra el presidente norteamericano en una Salamanca mejicanizada es diseccionado mediante episodios en "flashback" de cada uno de los personajes (lo único tosco, esos rebobinados de introducción): una realizadora, un escolta, el dirigente, un testigo,...
Si la pensamos como un entretenimiento, así se debe considerar y así trata de mostrarse ella, a "En el punto de mira" no hay demasiado que reprocharle. Ni a su divertido mecano (en su agilidad, en su uso de la elipsis), ni a sus intérpretes (un casting dignísimo sin estrellonas), ni a sus momentos de acción (sorprende la habilidad de una persecución automovilística por Salamanca). Eso sí, en el doloroso (e innecesario) instante que agarramos el bisturí, con pinchar mínimamente la superficie inmaculada sale la bilis verde y mentirosa. Resulta injustificable (y de trilero inexperto) el juego de manos con el presidente, la poca consistencia del papel de Eduardo Noriega o un final atropellado e inverosímil. Aunque, al estilo de “showmen” inteligentes, esto no le importa a Pete Travis y a sus chicos. ¿Que nos han engañado burdamente? Sí. ¿Que se le nota en exceso el cartón al metraje? También. ¿Que nos lo hemos pasado muy bien? Sobre todo.
27 VESTIDOS
Director: Anne Fletcher
Intérpretes: Katherine Heigl, James Marsden, Edward Burns
Web: http://www.27vestidos.es/
En el cartel de "27 vestidos", cual medalla en la pechera del general Patton, aparece la frase "de la guionista de "El diablo viste de Prada"". Si han visto aquella milonga protagonizada por Meryl Streep y Anne Hathaway, podrán entender perfectamente qué historieta nos vende este estreno: una chica guapísima (y sosísima, Katherine Heigl) se dedica a ver cómo se casan sus amigas molonas. Claro, la pobre no necesita más que enamorarse de su jefe (por fin Edward Burns revela su calaña de actor mediocre) para que sea su hermana bombón la que se lo ligue. Menuda tragedia familiar. Tranquilos, que no se va a quedar solterona... rápidamente llega un pretendiente incomprendido con ansias de amor y a la chorba en el punto de mira.
Pues en esta sucesión de despropósitos germinan las películas de revista femenina: lo primero, trazan a una protagonista buena, galana y avispada. Lo segundo, pintan alrededor un mosaico impresentable de personajes que bordean los "no tienen nada dentro" (obsérvese la hermana "superficial" o las casaderas) y otros que "sí tienen algo dentro" (valga de ejemplo la sabia amiga). Lo tercero, maquetan una realización de telefilme con música de Wet Wet Wet o Simply Red. Y por último, como colofón al pastelazo, dibujan a una serie de hombres estúpidos (precisamente, los que a la chiquilla le gustan hasta que las circunstancias le revelan que no son su tipo) y a un cándido metrosexual (aquí, James Marsden) que todos queremos para ella. Fíjense qué bonito... qué vacuo, qué banal, qué aburrido, qué peligroso... pero qué bonito.
Intérpretes: Katherine Heigl, James Marsden, Edward Burns
Web: http://www.27vestidos.es/
En el cartel de "27 vestidos", cual medalla en la pechera del general Patton, aparece la frase "de la guionista de "El diablo viste de Prada"". Si han visto aquella milonga protagonizada por Meryl Streep y Anne Hathaway, podrán entender perfectamente qué historieta nos vende este estreno: una chica guapísima (y sosísima, Katherine Heigl) se dedica a ver cómo se casan sus amigas molonas. Claro, la pobre no necesita más que enamorarse de su jefe (por fin Edward Burns revela su calaña de actor mediocre) para que sea su hermana bombón la que se lo ligue. Menuda tragedia familiar. Tranquilos, que no se va a quedar solterona... rápidamente llega un pretendiente incomprendido con ansias de amor y a la chorba en el punto de mira.
Pues en esta sucesión de despropósitos germinan las películas de revista femenina: lo primero, trazan a una protagonista buena, galana y avispada. Lo segundo, pintan alrededor un mosaico impresentable de personajes que bordean los "no tienen nada dentro" (obsérvese la hermana "superficial" o las casaderas) y otros que "sí tienen algo dentro" (valga de ejemplo la sabia amiga). Lo tercero, maquetan una realización de telefilme con música de Wet Wet Wet o Simply Red. Y por último, como colofón al pastelazo, dibujan a una serie de hombres estúpidos (precisamente, los que a la chiquilla le gustan hasta que las circunstancias le revelan que no son su tipo) y a un cándido metrosexual (aquí, James Marsden) que todos queremos para ella. Fíjense qué bonito... qué vacuo, qué banal, qué aburrido, qué peligroso... pero qué bonito.
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