Mostrando entradas con la etiqueta athletic de bilbao. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta athletic de bilbao. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de abril de 2011

MOU(HO)UDINI

A esta foto me refiero en el artículo...

 ¿A quién no le aterrorizaba San Mamés? Sobre todo cuando nos enteramos de que nuestro entrenador, ese humano que jugó a los cambios imposibles contra el Sporting, iba a dejar en el banquillo a Cristiano, Özil, Xabi Alonso y Marcelo. En los minutos previos al partido, en un estadio no muy amable con el Madrid, ¿quién no sintió una cierta obturación de los orificios corporales y pensó «Dios, cómo me molaría aparecer ahora en una fiesta "bunga-bunga" de Berlusconi»?

«El mejor público para actuar, donde más se ilusionan con tus trucos y más te pagan, es el ruso. Como sufren unas vidas tan rutinarias, tan duras, en su día a día en el campo, es muy fácil que se sugestionen rápidamente ante lo inesperado, ante ese giro final del truco en el que irrumpe la simulación de lo sobrenatural», afirmó el mago húngaro Harry Houdini en la primera década del XX. Conociendo la situación del madridismo, ya habituado a la horrible monotonía de las temporadas en blanco, Mourinho sabe que sus triquiñuelas tendrán aún mayor efecto y, así, perpetra sus trucos de manos en el momento exacto. Por eso la victoria ante el Athletic ha espoleado la (senti)mentalidad merengue, ese mecanismo afectivo que nos provoca el moqueo instantáneo al ver la foto de Ramón Mendoza corriendo, de gabardina, al lado de Jesús Gil, de chándal. Poco importa que se queje Caparrós (¿el Joaquín lamentándose por un arbitraje?, ¡menuda jeta de entrenador machetero!), la apuesta del luso por los tres defensas (Pepe, Garay y Albiol) ha sido definitiva en su principal trabajo, que no era detener a Llorente, sino ofrecer muestras de seguridad atrás de cara las próximas citas con los «gremlins» azulgrana.

Como en el extraordinario truco de Houdini la «Celda china acuática de tortura», donde el mago se liberaba inesperadamente de sus ataduras y escapaba de un habitáculo lleno de agua, Mou apela a la épica del ilusionista. Todo está en nuestra contra: los litros de liquido y Guardiola, la falta de oxígeno y Messi, las esposas en las muñecas y Piqué. Inmersos en la rutina de la derrota, los blancos buscamos un pequeño artilugio que nos esperance para el futuro cercano. Tal vez, ¿una llave en la boca del Houdini que le permita zafarse? Tal vez, ¿el golazo de CR7 en San Mamés?

lunes, 16 de marzo de 2009

¡MICKEYROURKEANO!

Mickey Rourke antes y después de jugar en San Mamés.

Entre el Real Madrid que entró a San Mamés y el que salió, hay la misma distancia que entre el Mickey Rourke patético que se dio de hostias en la Real (esa oscura y, por tanto, divertida ex-discoteca ovetense) y el tipo que el mes pasado estuvo a punto de ganar el Oscar. Recordemos un poco la historia de este actor norteamericano. En los ochenta, Rourke enlazó varias películas de desigual calidad pero esenciales para comprender aquellos tiempos en los que los hombres llevaban hombreras y Madonna tenía cejas: “Nueve semanas y media”, “La ley de la calle”, “Manhattan sur”… En cambio, llegaron los noventa y las drogas y la chifladura del boxeo y una peli con Denis Rodman & Van Damme y Mickey Rourke se acabó… hasta “El luchador” (2008), donde recuperó el reconocimiento del mundo del cine.

El Real Madrid es hoy un equipo “mickeyrourkeano” (según la RAE, “adj. Que sobrevive a sus propias cagadas”). En lugar del “chorreo” que imaginaba nuestro presidente, ese señor mofletudo igualico al Norm de “Cheers”, el Liverpool nos dejó como Amy Winehouse recién salida de la clínica. Fíjense; los días posteriores a Anfield fueron similares a todas las eliminaciones madridistas: una turba de blaugranas pidiendo un ERE en el Bernabeu. ¡Hay que echar a los recogepelotas!

Aullaba Bob Dylan en “Like a rolling stone”, que “cuando no tienes nada,/ no tienes nada que perder./ Eres invencible”. Eso hicieron los blancos el sábado mientras los leones descubrían, de repente, que agredir a un contrario te regala una tarjeta roja. Pues sí, amigos, así lo dice la regla XII desde que el fútbol es fútbol. Aunque poca relación hay entre eso y un partido muy serio de los de Ramos: uno espera que Huntelaar sea una de las soluciones de esta temporada, que Casillas no se equivoque de nuevo y que Robben la pase a un compañero de una puñetera vez. Evidentemente, esta liga (muy, muy mediocre) es un asunto entre dos contendientes: nosotros y ellos. En “El luchador”, a Randy “The ram” Robinson (Mickey Rourke) le dan por muerto si se atreve a disputar su última pelea contra el “Ayatolá”. Randy toma aire, mira al “ring” y camina hacia él. Ojalá el Real Madrid siga sus pasos.