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lunes, 24 de octubre de 2011

VARAS NO ES UN VARAS




No lo digo yo, lo pone el diccionario de la RAE en alguna parte que no he encontrado en “el Internel”. Asusta que estos señores que se llaman como un grupo de atracadores de banco (“Señor ñ mayúscula”) hayan validado la acepción de “varas” cuando se refiere a un ser humano muy cansino. Pero la verdad es que todos lo hemos utilizado. Lean mi pequeña antología del horror brasas. Un pariente de Córdoba que no para de referirse a “lo bien que se come en Asturias”. Un profesor que es impermeable a los “bueno…”, “creo que se me hace tardeeee”. Siempre me he preguntado qué es peor, un pesimista incansable o un pesado incansable. Amigos, mientras que el pesimista solo te puede dejar noqueado, el brasas te roba lo más preciado: tu tiempo.

Con tan malas connotaciones, uno siente en la superficie granulosa de sus pezones la tremenda injusticia de que se apellide así la bella persona que consiguió detener el robo barcelonista del sábado. Fíjense en el penalti fantasma, en la expulsión de Kanuté por culpa del ratonero Cesc y, coronando al horrible Iturralde, en los siete minutazos que descontó ese finstro arbitral al final. Vamos, “Layla” dura 7:13 y ya parece interminable. Compañeros merengues, piensen en las chanzas que tiene que aguantar el gran portero Javier Varas, en el resquemor cotidiano que corona su vida. “Ya está el Varas en el entrenamiento”, “Ya tuvo que llegar al estadio ese Varas”. Horrible descrédito, amigos, para un titán que aguantó las inclemencias de plantearle un partido al Barcelona basándose en el físico y que dejó al equipo hispalense más sudado que Falete en una sauna.

Creo que se debe formar un movimiento blanco que pida, en su honor, la eliminación de la acepción de “varas” del lugar tenebroso en el que se encuentra, justo entre los pesimistas incansables y los asesinos en serie. Movilicémonos con firmas, con manifiestos o, como hacen las indignadas de Nueva York, enseñando las téticas al respetable. ¡No puede durar esta tropelía con D. Javier! Y recuerden que el cambio comienza en uno mismo: cuando vean venir a la pesada de turno, no avisen a las personas cercanas diciendo “ahí viene Verónica, esa varas”. Si son madridistas agradecidos, griten “ahí viene Verónica, esa brasas”. Y por supuesto, eso no ha cambiado, echen a correr en dirección contraria.

lunes, 31 de enero de 2011

(NON) NOS DEIXARON SEM O TÍTULO


El vídeo del lío...

Prólogo. Empiezo este artículo con una frase que me define como persona. Columna. Me cae bien Del Nido. Esto es como empezar una escrito y teclear “me cae bien Charlie Sheen”, “me cae bien Riopedre” o “me cae bien Rafi Camino”. Junto con “me ha salido un bulto en un testículo” o “mi mujer es aficionada al bondage”, son sentencias que dejan a uno tocado de por vida. El problema es cuando humanos inconscientes las utilizan. Disponer de un buen eslogan podría igualarse a poseer una espada láser o un pechaco musculado, al final, todos ellos son artilugios que te pueden llevar a muchos lugares divertidos. Los periodistas lo saben: un buen titular, una buena referencia, un buen Güikileaks… en nuestro mundo, lo que cotizan son las palabras (clave).

“Vamos deixar-te sem o titulo”. Ésta fue la frase que se le ocurrió a un publicitario de Dos Hermanas o Jaén para calentar el partido de Copa frente al Sevilla y, por consiguiente, a nuestro entrenador portugués. Seamos serios. A Del Nido se la han metido en una agencia de publicidad y, como me cae bien, me veo en el deber de avisarle. Lee, Chema: N-O-n-o-s-d-e-j-a-s-t-e-i-s-s-i-n-t-í-t-u-l-o. Tranquilos, lectores, creo que José María ya habrá llegado a esta conclusión tras ver el partido de Copa en el que les barrimos (¿fue gol? ¿no fue gol? Conclusión: da igual).

“Casarse por lo civil resulta más leve que contratar un móvil”, soltó Martínez Camino, ese monseñor soltero, esta semana. ¿Hostia? ¿Sí? Como saben los lectores de LA NUEVA ESPAÑA, me he casado cuatro veces (dos tailandesas, una jiennense y una rumana) y he pedido la portabilidad en dos ocasiones. Por tanto, les puedo asegurar que Juan Toni tiene razón. Es más fácil dejar a una mujer y a tus hijos que irse a Vodafone. “Tranquilo, se lo hacemos todo”, me aseguró María, mi nueva teleoperadora de Orange al pasarme a su compañía. ¿Cuándo os han dicho esto vuestras mujeres? ¿Será lo que te propongan tus querubines si les abandonas?

“A veces, las palabras se posan sobre las cosas como una mariposa sobre una flor, y las recubren de colores nuevos”, escribía Ángel González. Del Nido es feliz con la vacuidad de sus palabras. ¿Son ciertas, como las de Martínez Camino? No, pero son novedosas y, aunque el Sevilla tenga un equipo mediocre, corrupto y machetero, le (re)cubren de colores nuevos. Aquí, amigos, el poder de las palabras justas: como una candela un día lluvioso, aparecen cuando necesitas maquillar la realidad.

lunes, 5 de noviembre de 2007

UN BLANCO RADIANTE

¡MIRA QUIÉN MARCA!

Muchas tardes, ver un partido del Real Madrid es como sufrir “¡Mira quién baila!” sin la Igartiburu. Por una parte observas, sobre todo ahora que ya se empieza a asentar el sistema Schuster, al equipo blanco jugar de una determinada manera: el habitual 4-2-3-1. En cambio, los de enfrente comienzan el encuentro como si tuviesen que ganar un concurso. A ver quién marca el mejor golazo al Real Madrid. Eso sí, al siguiente partido sintonizas a ese grupo de humanos en el campo del Getafe o del Villarreal y parece que no compiten con la misma motivación. Será que no está puntuando Mariano Mariano.

El ganador de “¡Mira quién marca al Real Madrid!” de esta semana es… por favor, añadan ustedes tambores… ¡Keita! Sólo 18 minutos y el africano ya proponía su candidatura. Un gol de potencia desde la frontal. Yo le pongo un ocho. Pero esto no es nuevo, únicamente hay que echar un vistazo a lo poco que llevamos de temporada. Tamudo nos remachó con el mejor gol de su vida en nuestra visita al Espanyol y Pedro López agujereó de un zapatazo la portería de Casillas en Valladolid. Propongo a los tres (Pedro López, Tamudo y Keita) para la final de Otoño de “¡Mira quién marca al Real Madrid!”. De presidente del jurado, Joan Laporta. Seguro que lo pasan muy bien.

Además, como inteligentemente ha apuntado Schuster, solicito al Comité de Árbitros que todos los colegiados que nos piten sean de Illán de Vacas (Toledo), el pueblo más pequeño de España. El censo indica que tiene siete habitantes. Cuatro varones y tres mujeres. Perfecto: dos árbitros, tres jueces de línea y dos cuartos; vamos variando. No más robos y, si se producen, les cercamos la aldea. También, a lo mejor así liberamos a Guti de una vez del continuo martirio al que le someten los rivales todos los fines de semana. Parece la caza al rubio y sin veda.

En definitiva, el fútbol, amigos, no tiene memoria. El segundo gol de Luis Fabiano, otro candidato a nuestro concurso de la semana, enterró el enorme 1-5 de Mestalla. Para eliminar el bache sevillista, los “Hombres de negro” liderados por Will Smith y Tommy Lee Jones, poseen un aparato muy útil. Un pequeño tubo lumínico de metal que borra todos los recuerdos inadecuados. Colocan al sujeto delante de la barrita, le dicen “mire a la luz” y aprietan el botón... ¿de qué estábamos hablando?