martes, 12 de febrero de 2008

PODRÍA HABER SIDO

Roy Scheider (1932-2008), como tantos otros de su generación, nació para el cine en un terror de serie "Z", "La maldición del cuerpo viviente" (1964). De rostro desordenado, piel reptiliana y nariz rota, al actor californiano le crearon una década para sí, los setenta, y un personaje habitual, el de duro. Y comenzó a ejercitarlo al lado de Jane Fonda en "Klute" (1971), metraje ajado pero recuperable de Alan J. Pakula. Su primera nominación al Oscar no iba a tardar demasiado: "The French Connection", policiaco mal envejecido de William Friedkin, le corona como estrella setentera. Finalmente, dos apreciables, negros (y olvidados) films franceses "El atentado" (M. Boisset) y "Un funeral en los Ángeles" (J. Deray), terminan de arrastrar a Scheider hacia su papel inolvidable: el jefe de la policía Martin Brody en "Tiburón".

Las fauces del inmenso escualo blanco emergen del océano y descubren al cazador desprevenido. "Creo que vamos a necesitar un bote más grande", exclama el polizonte, incrustándose en el inconsciente colectivo de una generación. Salvaje, clásica y aterradora, "Tiburón" (1975) marca la era de los "blockbusters" y la filmografía del intérprete. Tras el "gran error de su carrera" (protagonizar "Tiburón 2" en vez de encarnar al Michael de "El cazador"), a Scheider, como a los setenta, ya le quedaba poco que decir. Un secundario en "Marathon man" y, sobre todo, "Empieza el espectáculo" (1979), el imprescindible "autobiopic" musical de Bob Fosse, revelan a un actor curtido y preparado para la inmortalidad. El problema de Scheider es que eso nunca ocurriría. Pequeñas producciones "A" recomendables ("2010", "El trueno azul", "El almuerzo desnudo") y otras muchas "B" horripilantes ("Al servicio del presidente", "Chantaje nuclear"), le dejan en el limbo de los grandes actores que podrían haber sido.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

tiburón...qué peliculón. de mis favoritas, pocas veces he pasado tanto mieeeedo.

Edu Galán dijo...

No sólo paso miedo con "Tiburón": me identifico con los personajes y me zampa la aventura.

De Scheider te recomendaría que vieses, si te apetece, "Empieza el espectáculo" y descubras lo que podría haber sido.

Gracias por el comment, solitario anónimo.

JULIO dijo...

Hola Amigo, para ser justo olvidaste que Scheider, protagonizó en los 70; The Seven Ups (un gran policial de 1973), Sorcerer de W Friedklin, que aunque supuso un fracaso en taquilla es una gran pelicula representativa del mejor cine de aquel entonces; además de Last Embrace de Jonatham Demne (1979) que contiene a mi juicio una de sus mejores actuaciones; digna de ver es su actuación (nada menos que como galan) en Sheyla Levine Living and Dead en New York, en 1975 y que aunque precedida de una inmesa campaña publicitaria fallida nos dio un Roy diferente como un médico enamoradizo. En los 80 Roy acertó con la estimable Still Of The Night de Robert Benton (nada menos que con Meryl Streep aunque no anduvo bien en taquilla), y dos buenas cintas para Frankenheimer (The Fourth War y 52 Pick Up, conbinando la escacez de ofertas con papeles protagonicos que se han vuelto culto, como en Cohen and Tate. La pelicula que lo liquido como astro fue The Men s Club, donde encabezaba un multiestelar reparto (una gran derrota en esta decada pudo haber sido no obtener el papel principal de el Veredicto que casí lo tenía ganado, finalmente fue a parar a manos de Paul Newman).

The Naked Lunch, La Casa Rusia y el Mito de las Huella Dactilares (nominación a un Independent Spirit Award como mejor actor), estas últimas de los 90 son secuendarios de lujo en una decada escasa en ofertas y muy pobre en rendimiento artístico.

Lastima que el brillante porvenir se truncara por el cambio de conceptos y la indefinición de una industria que no aprovecho el potencial de un actor que comenzaba a ser comparado con Bogart.

Como curiosidas, suena fuerte una nominación de Scheider por su pelicula postuma "Iron Cross" haciendo de un retirado policia Newyokino, papel que le vendría como anillo al dedo.